![]() |
| Saltar al vació, sin miedo... Luchar por lo que quieres. |
Soy aquella que ingresó a una universidad nacional, a una de las universidades a los que muchos padres quieren que sus hijos ingresen. Es tal vez el sueño de los papás, pero en muchos casos no de los hijos. Ingresar aquella universidad es difícil, millones se presentan, para miserables vacantes, bien selecto todo. Si eres bueno la haces altoque, si te dedicas también, si te la pasas haciendo la de vago, también la puedes hacer, todo depende de a cuántas academias, grupos de estudios, ciclos en el centro pre universitario estés. De qué ingreses es tu trabajo, pero eso sí, escoge bien no cometas la burrada de entrar a la carrera más fácil, esfuérzate y no hagas las tonterías que hice. Pues, yo ingrese de casualidad (lo digo así, porque en verdad no esforze lo suficiente), no a la carrera de mis sueños, no a la carrera por la que predije que todo me saldría bien. Soy la tipa que ingresó porque en fin, se me hacía muy molestoso prepararme aún más, no porque mis viejos ya no me querían apoyar, sino porque esta harta de fregarla y no dedicarme, en fin... es una historia muy aparte. Mi sueño siempre fue estar en una universidad particular, pero dinerito manda y cómo dinerito no hay, tienes que estar en esa universidad. ¡Rayos! Yo quería ser la estudiante de comunicación audiovisual más exitosa, tengo las cualidades para hacerla, mis muchos tests psicológicos lo confirman, dando prueba de que el talento... ¡Lo tengo! Que si no fuera por ese examen, que por cierto odio tanto, yo estaría en mi carrera adorada y soñada. Pero, ya estando yo dentro de esta universidad, nacieron mis dolores de cabeza y uno de mis muchos pesares y mis continuos y asertivos pensamientos...¡Tengo que salir de esta carrera! La solución: me tengo que cambiar. Y sí, soy una de las tal vez veinte personas que nos presentaremos para el cambio, claro solo las personas indicadas de mi entorno saben, si supieran todos... MORIRÍA. Primero por el hecho de que no lo logré y no podría soportar críticas, pues eso es lo que menos me gusta, no me gusta ser el tema de conversación es horrible. Muchas veces estuve en eso y no quiero sentir de nuevo aquella sensación. Pero por otro lado, no quiero oír a mi mamá decirme: lo lograrás, en la siguiente oportunidad. Ya no, no quiero y menos llorar, porque aquella sensación me destrozó el corazón en mil. Me dejo agotada, lloré sin parar, sin dormir y pensar en eso hace que me sienta de una forma extraña. Quiero que mis planes lleguen a concretarse, por eso tomó decisiones radicales o estudias o NADA. ¡Radical, hasta el final! Así, no tendré que escuchar y no escucharé...palabras de consolación, ante una derrota que no sucederá.

No hay comentarios:
Publicar un comentario